En esta oportunidad, me gustaría invitarlos a navegar un pensamiento. Este pensamiento lo encontré condensado en un párrafo dentro de un documento que vio la luz durante el año 1965 en Roma, en los días en que se celebraba el Concilio Vaticano II, de la mano de Pablo VI:
“La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios. Desde su mismo nacimiento, el hombre es invitado al diálogo con Dios. Existe pura y simplemente por el amor de Dios, que lo creó, y por el amor de Dios, que lo conserva”.(G.et. S. n° 19 )
Un gran filósofo de la Antigua Grecia, llamado Aristóteles, solía decir que el hombre, se realiza en la comunidad, es decir, era el lugar en el que este hombre podía actualizar y ejercer todas sus capacidades.
Pero, porqué?. Porque el hombre, es un ser social por naturaleza. Entonces en la medida en que se encuentra en un clima propicio, allí es dónde puede ejercer todas sus capacidades naturales y que, además, lo relacionan con el otro. Entonces se siente como un pez en el agua.
Esta posibilidad se nos va a volver a dar el 24 de Diciembre a las 24 hs., un hecho, que si bien se dio en la historia del hombre una sola vez, todos los años volvemos a celebrar el acontecimiento único e irrepetible que mencionamos.
Y porqué damos tanta importancia al hecho? Sencillamente porque en él se produjo una comunicación directa con la Divinidad. Solo y exclusivamente por eso.
Qué estamos diciendo? Acaso el hombre por medio de sus mediadores, sacerdotes, brujos y todo tipo de seres, no tenía contacto o comunicación con las divinidades? Al contrario. El hombre siempre tuvo acceso a la Divinidad, se llame como se llame. Pero la diferencia con el acontecimiento que mencioné arriba, es la forma en la que se realizaba. Antes nos comunicábamos, pero de forma indirecta. Hoy nos comunicamos de forma directa. Y todo a partir del acontecimiento que estoy indicando y que celebramos una vez cada año, la noche del 24 de diciembre.
Esa noche, según las Sagradas Escrituras, Lc.2,1-20, aconteció que el hombre, se encontró frente a Dios. Este hombre era un hombre sencillo, sin elucubraciones, sin presupuestos, sin corazas, sin prejuicios, en definitiva, la Biblia lo presenta bajo la imagen de un pastor que cuida ovejas en medio de la noche, sin estructuras y organizaciones que lo protejan o lo escondan.
En esa noche el hombre vio directamente a Dios y pudo expresarle su júbilo, su inmensa alegría, porque era la primera vez que estaba frente a Dios. Y no necesitaba de otros hombres que hicieran la tarea de acercar, sus deseos más profundos a este Dios que permanentemente estaba conservándolo en su amor.
Pero este hombre, antes, no tenía el acceso directo que sí tiene ahora, desde aquella primera noche del 24 de diciembre, lo que le permite expresar de una forma totalmente original sus más profundos deseos, con todas sus fortalezas y todas sus debilidades, a este Dios que siendo eternamente Dios, y que ahora también se hizo Hombre, plenamente hombre, como cada uno de nosotros, pero sin dejar de ser Dios, si siquiera una pizca.
Entonces, al ser como uno de nosotros, metido en nuestra cultura, hablando nuestra lengua, experimentando nuestro mundo, puede entendernos, puede saber hasta qué punto estamos necesitados de lo que pedimos, hasta qué punto nos hará feliz lo que estamos solicitando. Entonces, y frente a todo esto, me pregunto y los invito a que lo hagan. ¿A todos nos pega igual?. La verdad es que tengo muchas dudas al respecto.
Y para muestra basta un botón. Hoy mismo a la mañana viajaba en un tren rumbo a mi lugar de trabajo y una circunstancial acompañante, le comentaba a su amiga. Lucha – ¿qué pensás hacer el 24 de diciembre a la noche? A lo que, su amiga, animadamente respondió. Y mirá, tengo un par de invitaciones, o me voy a Mendoza a lo de mis padres o bien, me voy a la costa con unos amigos.
Pero con esto no quiero pararme en una vereda y desde allí marcar diferencias, sino que lo que me interesa con estas líneas es, remarcar y plantear una valoración en la diferencia que existe, entre la comunicación indirecta y la comunicación directa con Dios. Comunicación a la que todo hombre está invitado libremente a responder.
Feliz Natividad a todos!!!!
Lic. José Miguel Toro
República Argentina